GRANADILLA

Granadilla (P. ligulariss Juss)

Originaria de América. Las condiciones climáticas de esta pasiflora son suelos de textura liviana, franco arenosos o franco arcillosos, profundos ricos en materia orgánica con pH de 5,0 a 6,5. A una altitud de 1.500 a 2.200 msnm con temperatura de 16 a 24 °C y precipitaciones de 1.500 a 2.000 mm anuales a una humedad relativa de 70 a 85% (Fischer, 2010).

La granadilla ofrece propiedades digestivas, diuréticas y cicatrizantes, se utiliza en tratamientos de úlceras gastrointestinales y contrarresta el reflujo. Posee cualidades antiparasitarias, fortalece el sistema inmunológico contra enfermedades respiratorias y estimula la formación de leche materna; es una buen antianémico y se considera que tiene un gran valor nutritivo en la alimentación de los niños.

La granadilla es una fruta de gran aceptación que se consume en fresco debido a las cualidades gustativas de los frutos, atribuido a los contenidos de azucares en fructosa, glucosa, sacarosa y de sólidos totales con 15,8 ° Brix y al presentar pH no muy ácidos. Esta pasiflora no es altamente usada en la industria, tal vez debido a los elevados contenidos de polifenoloxidasa (104,27 UAE) y peroxidasa (89,97 UAE) que contribuyen a que la fruta presente rápidos procesos de pardeamiento. Asimismo, la especie tiene bajo rendimiento de jugo y de pectina total (Medina, 2004).

Sin embargo, existen reportes que la granadilla permite su uso en la elaboración de cremas, dulces cristalizados, sorbetes, licores, confites, néctares, jaleas, mermeladas, pastelería, helados, refrescos, esponjados, cocteles y concentrados. La flor también se utiliza en la elaboración de perfumes por el aroma.
El fruto maduro controla la presión arterial; la cáscara cocida sirve para tratar la diarrea. Además, los cogollos (terminales) y las hojas de la granadilla en infusión ayudan a tratar patologías diarreicas; existen otras propiedades de las hojas que alivian contusiones por el contenido de saponinas con capacidad antioxidante; las flores en infusión actúan como tranquilizantes y alivian dolores de cabeza (Cepass et al., 2012).

La granadilla es exportable aunque un poco condicionada, debido a que no es ampliamente conocida en el mercado internacional, su transporte en fresco es costoso debido a su fragilidad y propensión a la oxidación y no existen alternativas para su exportación en procesado debido a la dificultad de extraer la pulpa (Palacios, 2004).

Pese a presentar bajos contenidos de las enzimas polifenoloxidasa (5,03 UAE) y peroxidasa (0,67 UAE) que ocasionan un reducido pardeamiento en la pulpa, las cantidades elevadas de la enzima poligalacturonasa (38,68 UAE) en la pulpa produce una vida corta de postcosecha de la fruta (Medina, 2004).